dilluns, 16 de setembre del 2013

Epílogo.

POV’s ___________ (Tu punto de vista)
Arranco el coche y dejo que la calefacción entre en mí. Churros con chocolate, tradición en reyes magos desde que nació Leire. Ahora cada vez que giro la llave y se enciende el motor, me acuerdo de él. Cuando enciendo la radio y suena alguna de las canciones que me cantaba de jóvenes. Y quién iba a pensar que todo iba a acabar de esta forma. Yo, ahora mismo, en un coche que huele a pino y con el asiento trasero lleno de recuerdos de juguetes rotos. Cuántas veces se habrán peleado Kevin y Leire por la moto acuática y el iron man.
Siempre que miro al cielo, recuerdo todo lo que pasó. A veces, me paro a escondidas, en el jardín de casa, con un cigarro en la mano y pienso cómo sería todo si no hubiera pasado lo que pasó.
Yo supe desde el primer momento que Harry cerró los ojos, que él no pretendía sobrevivir a esa caída. Se quedó mirándome hasta que mi paracaídas se abrió. Luego volvió a cerrar los ojos y tiró de su cuerda. Aunque este no se abrió. Pero, gracias a Dios, a Jesucristo, la virgen o quizás el Karma, me hizo ver la otra cuerda de seguridad para tirar. Le señalé a gritos donde tenía que volver a tirar. Finalmente me hizo caso y tiró de la cuerda. Y salió la tela desde atrás y dejó a Harry volando.
Nunca en mi jodida vida he pasado tanto miedo. Y ver como su paracaídas se abría, fue como una salvación. Como si todo ese tiempo hubiera estado aguantando la respiración, y de golpe volviera a entrar aire a mis pulmones. Aterrizamos en un prado de cabras. Harry llevaba todo el camino desviándose de Alemania. Y nos había dejado justo encima de España. Dónde los campesinos de allí, nos alquilaron una caseta e hicimos de nuestro piso franco hasta que acabó la guerra.
Ahora, voy de camino a casa. Es navidad. Tenemos una gran casa con jardín y garaje. Kevin es el mayor, acaba de cumplir los diecisiete. Leire cumplirá en unos meses los catorce. Harry, su padre, ya está con las charlas de nada de juntarte con chicos. O gritándome a mí qué haces comprándole sujetadores a la niña, si todavía es muy pequeña. Cuando todos sabemos que el crío sigue siendo él. Por muchos años que pasen yo sigo enamorada de esos dos hoyuelos que salen cada vez que sonríe.
Entro en casa y todavía seguían dormidos. Dejo la bolsa con churros sobre la encimera y dejo el abrigo sobre el perchero. Empiezo a preparar mi leche y noto como me abrazan por detrás. Me giro y veo a Harry sonriendo. Le beso en los labios y me giro hacia él.
          -          ¿Siguen durmiendo?
          -          Sí. Te dejo hacer los honores.
          -          Prefiero ver como corren por las escaleras.
Reímos. Vi a Harry como subía escaleras arriba y empezaba a picar a las puertas de sus habitaciones.
          -          ¡VUESTRA MADRE HA TRAÍDO CHURROS!
Se escucharon gruñidos en ambas puertas.
          -          Papá, no tenemos cuatro años. Podemos esperar a que sea una hora normal a desayunar.
          -          Son las ocho. Y que yo sepa os levantáis normalmente a las siete. ASÍ QUE TODO EL MUNDO ARRIBA.
Escuché como ambas puertas crujían al abrirse y Harry bajaba con una gran sonrisa en la cara. Se había salido con la suya. Después bajaba Kevin, con una cara de odio que mataría a cualquier demonio. Y Leire se hacía la remolona, apoyándose en la pared mientras bajaba. Entraron en la cocina y Kevin se sentó en el taburete.
          -          Para que luego con quejéis de el general Roman ése. Vosotros sí que sois unos….
Vi como Harry le daba una colleja.
          -          Esa boca.
          -          ¡Pero si no he dicho nada!
          -          ¡Más te vale!
Reí y me metí en la conversación.
          -          No os sentéis, que hoy desayunamos en el comedor.
Escuché los bufidos detrás de mí y abrí la puerta. Nos sentamos a comer los churros y el chocolate caliente. Cuando acabé de recoger la cocina y el papel de regalo esparcido por el suelo, sonó el timbre. Fui a abrir la puerta y tuve que alzar la vista para saber quién era. Adam, el primo de Harry. Me sonrió de oreja a oreja y le abracé. No lo había vuelto a ver desde que nos fuimos de España. Lo invité a pasar, pero detrás de él, había una chica. Cuando dio un paso hacia adelante, supe perfectamente quién era.
          -          ¡¿Tatiana?!
          -          ¡¿________?!
Efectivamente Adam y Tatiana se habían conocido después de la guerra. Él fue de ayudante a una de las enfermerías a donar sangre. Y se encontraron. Y contaron un montón de cosas más, a las cuales no les di importancia. Admiraba a Adam y Tatiana. Por muchas cosas que ella hubiera hecho, seguía teniendo un vínculo con ella. Y por mucho que quisieran, no se iba a romper. Harry la miraba como la chica que era, la mujer de su primo. Pero no le brillaban los ojos. No le brillaban los ojos como cuando me miraba a mí. Y ahí supe que Harry siempre había estado enamorado de mí. Que nunca había dejado de amarme.
Yo nunca le contaría a Harry lo de Derek. Aunque hiciera menos de un año que me lo encontrara en el las ramblas. Yo iba cogida del brazo de Harry y él le daba la mano a una niña pequeña. Ambos nos miramos. Y ambos sabíamos quiénes éramos. Pero ninguno iba a dar ningún paso. No volvería a ponerlo todo en peligro de nuevo. Y me di cuenta, que me alegro de no haberme marchado con él el día del autobús. Porque él no hubiera podido darme todo lo que Harry me da ahora.

Ahora me doy cuenta de todas las cosas que me ha enseñado Harry. Él es mi héroe. Y los héroes nunca mueren.

2 comentaris:

  1. Y como no, me has hecho llorar de nuevo. Sin palabras. Perfecto. El mejor final que he leído. Sin mentiras, te lo digo de verdad. De corazón. De sinsajo a sinsajo. Escribes genial. La historia ha sido genial, pocas han llegado hasta mi como lo ha hecho esta, creo que eso ya lo sabes. Si me hubieras visto en el capitulo final... te hubieras reido de mi como te reirias de un chiste. Pero que le vamos a hacer, culpa de la escritora que sabe como influir en los sentimientos de los lectores. Gracias por esta magnifica historia. Gracias por darme a un Harry tan perfecto. Por hacer que piense que está aquí, a mi lado. Aunque todos sepamos que está a quilómetros de distancia. Gracias por hacerme feliz al pensar que mi nombre está escrito bajo la línia de Barrabaja. Hahaha en serio Ann, magnifico trabajo. Esto hay que valorarlo como es debido. Creo que no me dejo nada mas. Queria que para el último capítulo hubiese un último comentario. Un comentario de verdad. Que te anime a seguir escribiendo aunque se que no te hace falta que te lo recuerden, tu escribirías aunque te lo prohibiesen. Harías bien. Es así como uno debe vivir, haciendo lo que le sale de los cojones. Haciendo lo que uno quiere hacer. Una vez más, gracias por todo esto y mas. Nos vemos este finde seguramente. Besos.
    Tu fan número uno junto a Prim, que te quiere mucho. Ahora y siempre.

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    1. Estoy tan orgullosa de haberos enseñado esta historia. Estoy tan agradecida de que me obligarais a subirla. Y aunque casi nadie la lea, me da igual. Yo he disfrutado muchisimo escribiendola. Me he reído como nunca cuando me la comentabais. Y ahora ya sabéis de qué soy capaz cuando digo que os haré llorar.
      Gracias Lau, Prim, por ser lo mejor de mi vida. Gracias de verdad. No sabéis cuanto os quiero.

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